Iglesia y juventud…dos palabras que tal vez mucha gente piense que no concuerdan hoy en día y, desgraciadamente, parece que piensan bien.
La Iglesia es aburrida , es muy antigua, está pasada de moda… son unas de las muchas expresiones que se pueden oír de la mayoría de los jóvenes cuando les preguntas qué es para ellos la Iglesia, nada más lejos de la realidad.
La Iglesia no es el caramelo más apetecible para la juventud de hoy, no le interesa su doctrina, pasa de sus enseñanzas y la consideran una “vergüenza” y una casa de viejos, pero sus esquemas se alejan mucho de lo que realmente es.
Seguramente a la mayoría de estos jóvenes lo que les falta es información y se han dejado llevar por el saber de oídas que se pasa de boca en boca y que tan falso es a veces, pues cuando una mentira da la vuelta al mundo, la verdad aún no ha salido de su lugar de origen. Yo les invito desde aquí a adentrarse en un mundo que puede ser apasionante tanto para un joven como par aun alma de cualquier edad como es el mundo de la Iglesia.
Esta institución no sólo ofrece el culto al público, si te adentras en sus entrañas puedes desempeñar numerosas misiones con las que ayudar a mucha gente y en las que podrás hacer muchos y buenos amigos.
Participando en sus quehaceres no sólo haces el bien al otro, también alimentas tu alma y te sientes más en paz contigo mismo.
La gente de la calle sólo sabe ver lo de fuera, se queja de tanto “materialismo”, que si oro, que si riquezas, que si unas cosas y otras… pero no se dan cuenta de que, tal vez, los materialistas sean ellos, digamos en términos bíblicos que ven antes la paja en el ojo ajeno que la viga en el suyo.
Sí, es cierto, hay riquezas, pero detrás de esas riquezas hay una misión incansable y antigua, desde los orígenes de la Iglesia.
Detrás de lo que ven hay personas que han sacrificado su vida por otras y prefieren vivir en un eterno Vía Crucis para el bienestar del otro, claro, que para ellos no es un Vía Crucis si lo que quieren hacer es eso, la voluntad de Dios, el que los ha llamado.
No terminaría de escribir nunca si quisiera enumerar las múltiples ayudas que la Iglesia ofrece a nuestra sociedad.
Es un hecho muy triste, ver como personas sacan trapos sucios sin saber que ellos también son Iglesia, que la Iglesia no son sólo las órdenes religiosas, sino todos los bautizados, (dato que denota aún más esa falta de información) y que si ven que hay fallos (que por supuesto que los hay puesto que esta institución está compuesta por pecadores) ellos también están llamados a intentar mejorar, como Iglesia que son.
Yo invito desde aquí a los jóvenes, para que se integren en ellas, y cuando conozcan decidan si seguir o no. Claro, que pueden pensar que la doctrina es aburrida, pero eso ocurre si no sientes esa llama, esa chispa que Jesús enciende cuando te toca, pero para eso tienes que dejarle acercarse a ti.
Él llama a tu puerta todos los días… ¿a qué esperas para abrirla?
Rocío Jiménez
jueves, 13 de enero de 2011
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En primer lugar, enhorabuena por el artículo. Hace mucha falta a la Iglesia jóvenes implicados que analicen sus "problemas". En segundo lugar, y como tú misma indicas, tal vez la Iglesia parezca aburrida porque no se comprende. Por ejemplo, ¿Cuántos jóvenes (y no tan jóvenes)conocen por qué la Misa tiene la estructura que tiene?
ResponderEliminarUn beso.
José Manuel.
Pues sí, en estos tiempos se tiene a la Iglesia demasiado olvidada, y me temo que desgraciadamente cada vez va a ir a más.
ResponderEliminarLos que quedamos debemos luchar porque esto no sea así, aunque será difícil, pero bueno hay que intentarlo, porque talvez tú no puedas cambiar el mundo, pero puedes cambiar la parte del mundo que depende de tí.
PD.: Gracias por comentar.
Un beso.
Rocío.
Pues mira, aunque parezca mentira la gente va cayendo en la cuenta de, al menos la labor social de la Iglesia (aunque esto no sea l aprincipal). Este año en la declaracion de la renta se han puesto 80.000 cruces mas. Ya sobre pasan los 7 millones los que declaran ese 0'5 por ciento a favor de la Iglesia católica.
ResponderEliminarAlgo de eso escuché hace poco, está muy bien que la gente se vaya acercando, pero lo que quiero reflejar es, ¿cuánto son 80.000 con el número total de personas que hay en el mundo?
ResponderEliminarSé que hay un montón, miles, millones de personas que siguen fielmente a Cristo y a su Institución, pero lo que me preocupa es el resto de la gente que intenta persuadir a los cristianos convencidos y entregados de para que dejen esa vida y sigan la vida del mundo, pero por su puesto, si son buenos cristianos no caerán en sus tentaciones.
Mi objetivo con esta entrada es animar a la gente a que se una y vea de verdad lo que es la Iglesia, que muchas veces son todo rumores que van de boca en boca y al final parecen ser los más convincentes, como un montón de casos de gente que piensa que la Iglesia vive todavía en la Edad Media.
De todas formas me alegro mucho de que la cifra haya aumentado y la gente se vaya dando cuenta de la verdad. Me gustaría que los ateos y anticlericales reflexionaran una cuestión: Si vamos aumentando el número de cruces a favor de la Iglesia, no lo estaremos haciendo "tan mal" ¿no?
EL PROBLEMA DE LA IGLESIA ES QUE TIENE MAS ATEOS DENTRO QUE FUERA.
ResponderEliminarM.M. DE MANISES
Pues hombre, depende, a lo mejor no son exactamente ateos, sino... no sé, creyentes que no se esfuerzan demasiado.
ResponderEliminar¡Ole, ole y ole esa malagueña de corazón!
ResponderEliminarUn beso valenciano. ;)
Ainss, ¡mi valencianillo! :D ¡De Málaga al cielo!(sin despreciar a Valencia) jajaja.
ResponderEliminarUn beso malagueño. :):)