Cuando anochece en la plaza
y amanecen los faroles
para rezar ante el Cristo
llega pasito a pasito
la mujer de mis amores.
El Cristo de los faroles
nos va a unir a ti y a mí
juntitos ya de por "vía"
lo que Dios una allí arriba
nadie los puede desunir.
Ante la imagen del Cristo
yo fui una tarde a pedir
y me dijo muy bajito,
y me dijo muy bajito
que ibas a tener un hijo
en todo igualito a mí.
El Cristo de los faroles
es mi luz y mi consuelo
y cuando tengo una pena
alzo los ojos al cielo
y mi pena se serena,
y cuando tengo una pena
alzo los ojos al cielo
y mi pena se serena,
y mi pena la consuela
el Cristo de los faroles.
Antonio Molina
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